La sociedad es cada vez más consciente de la importancia de adoptar hábitos que hagan compatible el desarrollo con la sostenibilidad ambiental. Los gobiernos han tomado medidas que las empresas han tenido que integrar como propias y mostrarse más responsables en cuanto a la gestión de sus residuos y el reciclaje. Pero no solo las leyes -también la propia sociedad y la necesidad de gozar de una buena imagen pública- han logrado que las marcas quieran labrarse una buena reputación cuidando el medio ambiente.

Aparte, el reciclaje aporta muchos beneficios a las empresas. Invertir en una maquinaria de reciclaje o maquinaria de recuperación y la reparación de sus máquinas puede ahorrar importantes costes a la larga en sus modos productivos y de fabricación. En lugar de tirar máquinas que han sufrido una avería o han caído en desuso, pueden arreglarse aprovechando piezas de maquinaria vieja. Las tecnologías que hayan quedado obsoletas pueden ser recicladas para dar paso a nuevas formas y herramientas para producir. Con esta mentalidad muchas empresas se han apuntado al reciclaje. Especialmente, es el papel el material en el que mayormente reciclan las empresas. En lugar de comprar kilos de folios cada año, en una oficina, reciclar es ahorrar. Las 3 Erres en el ámbito económico, el beneficio se extrae siguiendo tres reglas muy simples:

-Reducir: menos consumo energético y residuos.

-Reutilizar: la mayoría de los materiales puede tener una segunda vida.

-Reciclar: todo puede ser aprovechable, aunque sea con fines diferentes.

Por otro lado, que las empresas respetuosas con el medio ambiente caen bien al público es una realidad. Nos gusta que nos valoren y esto comienza por respetar el aire y entorno en el cual respiramos y vivimos. Ya sabes que la naturaleza es la herencia que todos hemos recibido, sin discriminación, y de todos depende que nuestros descendientes sigan disfrutando de ella.